Por María Elena Zúñiga
Las pruebas rápidas en los diagnósticos de salud son necesarias tanto en los servicios médicos del sector salud públicos y privados pues facilitan una respuesta casi inmediata y confiable a diversos padecimientos. Además, una buena noticia es que en este tipo de exámenes ya existen modelos de tercera y cuarta generación arrojando un resultado pronto permitiendo la detección temprana y el manejo adecuado de una enfermedad, en caso de existir.
Sin duda estas alternativas para la comprobación de una enfermedad tienen muchas ventajas, por ejemplo, para la detección del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) donde el inicio temprano de un tratamiento puede mejorar la salud de las personas a largo plazo. Con una muestra de sangre, en 15 minutos se obtiene respuesta para tomar acciones más oportunas frente a una infección.
Para las personas sexualmente activas, se recomienda realizar la prueba para la detección del VIH al menos una vez al año y en caso de tener varias parejas una vez cada tres meses.
Vale enfatizar que la rapidez en los resultados también ayuda a reducir la ansiedad de los pacientes provocada por la angustia de saber si poseen o no algún virus de consideración en su organismo.
En los consultorios o clínicas donde se realizan estas valoraciones se brinda, en ocasiones, una asesoría de los pasos a seguir luego de un tamizaje, lo cual es fundamental (al inicio) para la comprensión del paciente sobre su estado de salud.
Otra ventaja de las pruebas rápidas es que además al incluirse en consultorios privados se reducen los costos ocasionados por el envío de muestras a laboratorios externos, es decir, se agiliza, se economiza y se vuelve eficaz una visita al médico.
Y qué mejor en el caso de infecciones que propagan su contagio, descubrirlas a tiempo, permite evitar la transmisión a otras personas.
Al final de camino, se trata de promover un círculo virtuoso caracterizado por la eficiencia de diagnósticos, mejorar la calidad de vida de los pacientes y optimizar la atención de los mismos en los diferentes sistemas de salud.
Vale decir que la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda la realización de pruebas rápidas de VIH/Sífilis para reducir los casos de transmisión de estas enfermedades de madres a hijos. La sífilis en casos de embarazos, resulta peligrosa porque puede ocasionar muertes fetales.
Gracias a los avances de la tecnología y su participación en la medicina, ya se cuenta con pruebas rápidas para otras problemáticas. Compañías mexicanas como Kabla ( https://kabla.mx/pruebas-rapidas/#ets ) se dedican a la venta y distribución de estos instrumentos en todo el país. En respuesta a una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) tienen también una diversidad de opciones, al igual que en otras afectaciones de transmisión viral como el chikungunya.
Asimismo, con el reciente brote del COVID-19, se comprobó que las pruebas PCR fueron de gran ayuda para examinar a un gran número de personas e identificar a los poseedores del virus con el fin de indicar el tratamiento adecuado y detener la expansión de éste.
La disponibilidad de pruebas rápidas en los sistemas de salud
Guillermo Bustamante Vera, Coordinador Nacional de Programas de la AIDS Healthcare Foundation, (AHF) México, organización que aboga por los derechos y la salud de las personas que viven con VIH, opina que todos los avances tecnológicos que permitan mejorar la salud de las personas son plausibles, aunque su utilización por la mayoría de las clínicas y centros de salud aún es limitada.
En este caso enfatiza: “No podemos tener avances médicos lejos de la población”.
En el rubro de pruebas rápidas, asegura que las organizaciones de la sociedad civil juegan un papel fundamental para acercarlas a la población, pero hay muchos lugares en el territorio nacional donde no están disponibles para toda la comunidad.
Bustamante, sostiene que el gobierno no tiene el presupuesto, ni el personal, ni la disposición para atender a toda la gente con pruebas rápidas, lo cual sería muy necesario para los diagnósticos de ciertos padecimientos en aras de evitar su retransmisión y prescribir el tratamiento indicado a los pacientes. Igualmente enfatiza que sería importante reforzar los temas de prevención y cuidados de la salud como la sexual para evitar los contagios de las ITS.
Otro punto a considerar para las autoridades de salud son las mismas autopruebas, las cuales también podrían aumentar su disponibilidad entre la población.
Aunado a la oferta de dichos insumos que conllevan un menor tiempo en su resultado, el representante de AHF en el país, menciona que es deseable contemplar los mecanismos de apoyo para alguien que se realiza una prueba rápida o autopruebas a fin de darle soporte presencial o telefónico con respecto al hallazgo.
Sin duda, una persona que sale positiva necesita medicamentos y apoyo psicológico, reitera.
Para Bustamante las grandes instituciones ven a las personas como números y no, se requieres desde luego, verlas como personas. Tanto las pruebas rápidas como las vacunas se deben dirigir sobre todo a poblaciones “claves”, a través de campañas de salud.
Desafortunadamente en el sector privado existen dichos servicios, pero no están al alcance de las mayorías por el costo de los mismos, reitera el representante de AHF.

Pruebas Rápidas para poblaciones «claves»

Pruebas Rápidas para Poblaciones
«Claves»
