Por María Elena Zúñiga
La ley del hielo es una forma de maltrato psicológico en la relación de una pareja. “No me pega, pero me deja de hablar o me ignora”. Es un tipo de violencia pasiva, que implica el castigo de una persona a otra. Que alguien (con quien tenemos un vínculo amoroso) utilice este método duele mucho y puede causar sufrimiento, y hasta un sentimiento de culpa porque “algo hice o dije mal y ésta es la consecuencia”.
La actitud de invisibilizar a la persona y dejarle de hablar generalmente puede derivarse de una discusión previa, pero también puede suceder de manera inesperada.
En México según la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016 del total de mujeres de 15 años y más, 43.9% declaró haber vivido incidentes de violencia con su pareja a lo largo de su relación. En esta investigación se encontró que el tipo de agresión más común fue el emocional (40.1%), caracterizada principalmente por la indiferencia (29.5%), la intimidación, el acecho (24.8%) y la degradación emocional (22.1%).
Resaltan las conductas aprendidas
La docente del Instituto Mexicano de Sexología (IMESEX), Livier Gutiérrez dice que la ley del hielo es una estrategia que un miembro de la pareja utiliza como mecanismo de defensa, aunque también la pueden ejercer ambas partes. Se trata de una conducta aprendida, muy usual, por la cual además recurren muchas personas a terapia. “Nadie nos enseñó a estar en pareja ni hablar de responsabilidad afectiva, ni a tener un vínculo amoroso en el cual las dos partes se sientan bien”, argumenta.
Este proceder es muy frecuente en las personas que no tienen herramientas para la gestión de sus emociones. “Reconocerse desde el sentir es muy difícil porque usualmente nos enseñan a dar mayor importancia a lo pasa desde la razón y explicar desde este enfoque lo que ocurre. El conflicto suele ser una situación en la que hay mayor evasión porque la sociedad lo relaciona con transgresión, pleito o discusión. Cuando en sí es parte de la vida”.
Gutiérrez explica que cuando alguien te invisibiliza es como si te arrancará el derecho a la existencia, lo cual afecta la autoestima. Frente a este panorama antes que nada recomienda auto valorarse, ya que la persona al ver mayor vulnerabilidad de la contraparte suele adquirir mayor poder.
Y si la ley del hielo se presenta con frecuencia, se puede deducir que no hay una horizontalidad en la relación, pues existe una jerarquía.

Para la experta es importante que nadie se subestime, valore lo que posee y desde ahí pula sus herramientas para salir adelante de este círculo vicioso. “Debemos identificar que tenemos una buena autoestima, que es un valor y ello nos da el derecho a estar bien”.
“Las afectaciones de este tipo de violencia emocional son muchas y por ello se debe identificar y reconocer que ese patrón sucede en nuestro espacio”, señala.
Para enfrentar estos casos, la especialista sugiere atender las emociones personales y ponerles nombre (enojo, tristeza, coraje, ansiedad, etc).
Tips para romper la ley del hielo:
- Validarse como persona. Tenemos todos los derechos de ser respetados y reconocidos.
- Identificar corporalmente qué sentimos para entender que está pasando.
- Las emociones que encontremos hay identificarlas y saber en qué parte del cuerpo se localizan.
- Comunicar a nuestra red de apoyo lo que sentimos para una contención emocional. Esto no significa ponerse en riesgo, pero sí auto cuidarse.
Por último, Gutiérrez Vázquez añade que es relevante recordar que el silencio impuesto no es una opción para la solución de un problema. Lo más conveniente es comunicar que en ese momento no se está disposición de atender la disputa o diferencia de puntos de vista, pero no anular ni transgredir a la otra persona por tiempo indefinido.
