Por María Elena Zúñiga
El 41.8 % de las mujeres vivieron alguna situación de violencia en su infancia (antes de cumplir 15 años), mientras el 54.7 % no experimentó agresiones y el 3.4 % dijo no recordar, revela la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021. Ello demuestra la prevalencia y gravedad de los atropellos que han enfrentado las mujeres de este grupo poblacional.
Durante la infancia, alrededor de 12.4 millones de mujeres de 15 años y más experimentaron violencia sexual y entre las principales manifestaciones estuvieron: el ser tocadas en sus partes íntimas u obligadas a tocar las partes íntimas de otra persona sin su consentimiento (9.5 %); al 4.7% de ellas intentaron forzarlas a tener relaciones sexuales, en tanto al 4% las obligaron a mostrar sus partes íntimas y/ o a mirar las partes íntimas de otra persona.
Las principales personas agresoras sexuales de las mujeres durante su infancia fueron una o un tío, con 20.8 %; un o una prima con 17.4 % y un no familiar, vecino, conocido (15.8%). Las personas que menos se mencionaron como agresoras sexuales fueron la o el abuelo con 3.6 %; otro con 3.3 % y la madre con 0.6 %.
En 2022, de acuerdo con datos de las Fiscalías Generales de Justicia estatales, el delito de violación registró su máximo en el grupo de 10 a 14 años y ocurrió 4.7 veces más en niñas que en niños de esta edad, con 4 197 y 884 casos, respectivamente.
La violencia que enfrentan las mujeres y las niñas desde las primeras etapas de la vida afectan su salud y el bienestar incluso mucho tiempo después de haber de la agresión. Según la ENDIREH la exposición a la violencia desde los primeros años de vida puede convertirse en un fenómeno estructural, que genera ciclos complejos caracterizados por la tolerancia, la normalización e, incluso, la reproducción de la violencia en etapas posteriores.
