Por Javier Noyola*

También se recomienda evitar que las imágenes incluyan el rostro o datos identificables, y preferir plataformas que protejan mejor la privacidad. En caso de que ya se haya compartido contenido y exista riesgo, es fundamental no entrar en pánico. Guardar pruebas, reportar a las autoridades, pedir ayuda psicológica y hablar con adultos de confianza puede hacer la diferencia.

*Lic. en Administración de Empresas con Maestría en el Centro Integral de Sexualidad y Educación Sexual (CISES).