¿Qué es la Intersexualidad?
Por María Elena Zúñiga
Ante la disminución del deseo sexual en una pareja o en alguno de ellos, la mejor opción es acudir a una terapia sexológica o psicológica para ver qué está pasando, ya que las personas somos seres psicosociales. En ocasiones se recomienda el uso de lencería o juguetes sexuales o ir a una sex shop, pero dichas herramientas no siempre funcionan, sobre todo, si hay problemas arrastrando en la relación o resentimientos.
El terapeuta de pareja y sexólogo clínico, Dr. Gibray Aminjoab Hurtado Dorantes señala que no hay recetas ni una varita mágica ni soluciones rápidas. A veces ni con pastillas ni inyecciones se logran erecciones, por ejemplo. “La solución ante el bajo deseo no es tan simple”. En la caída del apetito sexual es importante, descartar cuestiones fisiológicas e ir con un psicólogo o sexólogo para desechar que haya alguna situación traumática o algún problema. “Cuando hay problemas en la cama, usualmente existen problemas en el día a día”, añade el especialista.
Generalmente los hombres rechazan a veces la visita a un sexólogo porque creen que ello repercute en su masculinidad. Es todo un reto ir al especialista, sólo acuden a él cuando hay problemas graves. No van al comenzar los mismos, ni de manera preventiva.
Cabe señalar también que de acuerdo al especialista a veces también la relación está tan lastimada que lo que queda es el “bien morir”. En ocasiones no hay solución porque llegan a una consulta en fase de terapia intensiva, donde ya hubo violencia, muchas faltas de respeto y no existe la posibilidad de mejorar.
En el inconsciente colectivo se asume que los varones tienen mucho deseo sexual de manera persistente, mientras que en la mujer el apetito sexual puede variar debido a que “está en sus días” o no se siente cómoda en la relación. Así se ha vivido, repetido y aprendido y tiene que ver con la dualidad también, creadas y compartidas socialmente.
La educación sexual que se recibe en casa y en las escuelas, casi siempre se basa en el uso del condón, las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) y el embarazo, “no hay más”. Con esa poca información, dice el experto, los hombres empiezan a ver pornografía y ahí muchas veces comienzan las dificultades de vida sexual.
Empero ¿por qué se pierde el deseo sexual? Durante la pandemia del Covid-19 también sucedió que el vivir 24/7 con la pareja durante provocó la disminución de la cuestión erótica, ya no funcionaron los besos, las caricias y muchas veces llegaron a un consultorio diciendo que vivían como amigos. La práctica sexual está apagada.
Cabe decir, que hombres, en general, le dan mucha importancia al sexo, en tanto para las mujeres no es tan relevante, sobre todo si el sexo no resulta placentero, ni divertido. En estos casos nada mejor que la ayuda de un profesional.
