Las red flags en una relación amorosa son señales de “alerta” que nos indican que pongamos atención en ese aspecto para saber si seguimos o no con esa pareja. No significan que sean un motivo de descarte o rechazo absoluto para el vínculo afectivo, pero sí son una llamada de atención que indican peligro y en caso de continuar, hacerlo bajo nuestro propio riesgo.

Laura Pírez, psicoterapeuta sexual indica que la identificación de “banderas rojas” en un encuentro amoroso es completamente individual, éstas nos avisan cuando tenemos que poner atención para ver si empeora la situación o se junta con otras banderas como para decidir si nos quedamos o no con esa persona.

Una red flag de un perfil violento, son escenas de celos mal manejadas. No estar de acuerdo con tu forma de vestir. También una persona que imponga estereotipos de género con los cuales no estás de acuerdo. Esperar comportamientos que te indiquen, aunque no sea tu forma de ser.

“Una red flag es algo que veamos como alerta para nuestro cuidado y no meternos en un lugar donde no nos hará bien. Antes de ello es recomendable hacer un análisis de qué si queremos y qué no queremos”. 

Antes de formalizar, necesitamos conocer a nuestra pareja

Las señales de alerta ayudan en una relación

De acuerdo con Pírez fundadora también de la organización Vínculo Colectivo, es bueno poner atención en estos detalles desde la fase de conocimiento de la persona, ya en una relación donde ya se estableció un compromiso es más complicado salir después de identificar estos indicadores. Por ello, dice, lo más recomendable es darse el suficiente tiempo para conocer a la contraparte y saber si existen banderas rojas.

Un elemento importante a investigar es cómo maneja sus enojos, por tal razón Pírez recomienda que hagamos el esfuerzo de no comprometernos con una pareja hasta que no la veamos muy molesta y de preferencia con nosotros porque reitera que cuando llegamos a tener un vínculo serio es más complejo retroceder. “Una señal de alerta no cuenta cuando ya te metiste al mar”, dice.

De nada sirve, según la experta, estar en mar abierto y ver una bandera roja a orilla de la playa. Ese ya no sería un tema de alerta, sino de salir de una relación y de cómo hacerlo.

En los casos de interacciones violentas lo más importante es retomar las redes de apoyo, las cuales generalmente se pierden por el aislamiento que provoca la unión amorosa, además de buscar siempre la independencia económica para alejarse del victimario.

“Ya en casos de detectar que la vida está en peligro, lo mejor es salirse del domicilio que cohabitan pase lo que pase. Es mejor dormir en la calle que morir”, aconseja Pírez.