Por María Elena Zúñiga

Los derechos sexuales y reproductivos están relacionados con la libertad de las personas para decidir sobre su sexualidad. Para defenderlos, lo más importante es conocerlos. El siguiente paso es protegerlos y compartirlos con otras personas a fin de que los ejerzan y sepan de la importancia de su defensa. “Si no conocemos nuestros derechos no podemos hacer uso de ellos y exigir que se cumplan”, dice la sexóloga Gabriela Merlos. 

Cabe decir que por falta de conocimiento muchos de los derechos sexuales y reproductivos son atropellados en todo momento en México. Algunos ejemplos de ello son el derecho a decidir de forma libre sobre nuestro cuerpo; el derecho de ejercer y disfrutar plenamente de la vida sexual, éste último cuartado todavía por algunas instituciones religiosas que dicen que no se puede disfrutar de la sexualidad o sentir placer porque es pecaminoso.

Otro caso también es que la comunidad LGBTTTIQ+ no pueda manifestar el afecto hacia su pareja en todas partes (como agarrarse de las manos o darse un beso) porque son señaladas. “Se atropella entonces el derecho a vivir libre de discriminación”. 

Las personas son libres para decidir su sexualidad

También se viola el derecho a recibir una educación sexual integral (que no se da en las escuelas) y se viola el derecho a la identidad sexual donde si bien ya existe la posibilidad de identificarse como las personas se sientan, hay quienes las rechazan (incluyendo las políticas públicas), además, socialmente a penas se acepta la existencia heterosexual y homosexual pasando por alto muchas orientaciones que ya tienen nombre como la existencia trans.

En las leyes hay bastante claridad sobre nuestros derechos como la propia Constitución Mexicana, en cuyo artículo tercero se enfatiza el derecho a la educación de todos los mexicanos”, menciona la especialista.

También otro de los problemas que se detectan en la cotidianidad es la falta de capacitación y conciencia de los lugares públicos como la misma Cineteca Nacional donde una mujer trans fue desalojada del baño de mujeres. Merlos opina que una forma de garantizar que los derechos se respeten es también capacitar a las personas que atienden al público. 

Rodrigo Moheno, cofundador de la Fundación México Vivo, por su parte, recuerda que los derechos sexuales y reproductivos son universales. Para ello, México tiene firmados varios tratados internacionales entre otros los consensos de Montevideo y los compromisos de México ante la Cumbre de Nairobi sobre Población y Desarrollo en la cual el país se comprometió a trabajar en ellos. 

Desde su punto de vista es importante conocer el marco legal para exigir a las autoridades que imparten justicia el respeto a la integridad de todas las personas. “Está en manos de la ciudadanía el que estas leyes se implementen y sean leyes vivas”, dice el experto.