Por María Elena Zúñiga

El objetivo principal de esta práctica es evitar que el comportamiento al dormir de uno de los miembros de la pareja como roncar, moverse mucho, hablar o tener una temperatura perjudique el descanso del otro.

Se sabe que esta idea fue una herencia de la época victoriana, es decir, se realiza desde hace años sobre todo en las clases medias y altas. A mediados de los años cincuenta del siglo XX se dio un reacercamiento de las parejas, pero hoy en día se retoma con fuerza este modelo para evitar problemas por sus diferencias al dormir.

El sleep divorce puede ser saludable para ambas partes

Es recomendable hacer el sleep divorce de manera negociada para evitar estragos en la relación. “Cuando no hay solución al problema del dormir del otro, el sleep divorce es buena opción”. Para algunas personas esta alternativa resulta dolorosa, pero si ambas partes dialogan puede ser saludable para ambos.

Cabe aclarar según la experta que el objetivo del fenómeno sleep divorce no implica el fin de la relación amorosa, sino evitar dormir juntos para que el comportamiento del otro no perjudique al de al lado.

No obstante, conviene decir también que el que una pareja duerma en diferentes espacios tiene que ver con un privilegio económico, ya que para la mayoría de los mexicanos no existe esa posibilidad por el tamaño reducido de las viviendas, además en casos de extrema pobreza: menos. “A veces ni siquiera hay disponible una habitación para la pareja”, dice Pírez.