Por María Elena Zúñiga
¿La atracción física es igual a la atracción sexual? La respuesta es no. Primero puede darse la atracción física y después la sexual. Ésto varía dependiendo de cada persona, pero se sabe que para las mujeres es importante la atracción física pero también la parte de una emoción o emociones para considerar una relación sexual, dice la sexóloga Mali González de la Fundación Inspira Cambio.
En tanto Paulina Millán, directora del Instituto Mexicano de Sexología (IMESEX) dedicado a formar profesionales e investigadores en el campo de la sexualidad humana opina que la atracción sexual deriva de la atracción física.
Una persona que nos atrae no significa que queramos con ella un encuentro sexual. Hay diferentes los tipos de atracción: la física o estética puede ser hacia una persona u objeto, la sensual cuando que queremos tocar algo o alguien, la romántica cuando salimos con alguien para enamorarnos y la sexual cuando queremos un vínculo íntimo con alguien.
La también investigadora y docente dice que el tema es complejo, pero, ¿por qué nos atrae alguien? Ello tiene que ver primero con cuestiones fisiológicas y después emocionales. Se puede despertar el deseo de estar con esa persona al verla y sentirla, dice la también sexóloga Millán.
Aunque este aspecto de la respuesta humana se sigue estudiando tiene relación con cuestiones como el olor, el contacto visual y hasta la temperatura corporal. “Son varias cosas combinadas al mismo tiempo”, dice la experta.

Se puede despertar el deseo de estar con una persona al verla y sentirla
En este sentido, la especialista recomienda diferenciar los diversos tipos de atracción que existen para entender lo que significa una persona para nosotros y qué intenciones tenemos con una persona, es decir, identificar qué tipo de atracción es, ya que “lo que nos atrae no es siempre lo que necesitamos o nos conviene”. La diferencia entre este tipo de atracciones la debe reconocer nuestro cuerpo.
Millán dice que si no entendemos esa atracción tampoco comprenderemos qué atraemos a nuestra vida. “Hay que saber que queremos en la vida y lo que ello implica, sabiendo que todo cambia con el paso del tiempo porque no somos estáticos”.
Hay personas que consideran que la atracción se trata de “química”, la cual se identifica cuando existe comunicación, no hay silencios incomodos, hay cierta familiaridad y disfrute mutuo, sentido del humor y similitudes de objetivos, gustos y proyectos, además de honestidad y simpatía entre otros elementos.
La atracción entre personas sigue siendo un gran misterio, pero hay atracciones que también pueden conectar con el pasado y tener conexiones positivas o negativas. Cuando ya es una relación de varios años conviene actualizar la pregunta ¿qué me atrae ahora de ti?, es decir, revisar la relación, sugiere la investigadora.
La experta nos recomienda hacer una lista de las cosas que buscamos en una persona, basada en tres columnas, las que son esenciales (imprescindibles), las deseables (que pueden estar o no) y las son accesorias o complementarias a fin de tener un mayor acierto en la elección de pareja.
