Por María Elena Zúñiga

Los anticonceptivos de larga duración son aquellos que se administran en períodos mayores a un mes, entre ellos se ubican los dispositivos intrauterinos tanto de cobre como de levonorgestrel, los implantes subdérmicos de levonorgestrel y Etonogestrel, así como los inyectables bimestrales o trimestrales con una sola hormona (progestina). Con ellos se puede disfrutar de la sexualidad sin correr riesgos de embarazos no planeados.

Para utilizarlos se debe conocer si la paciente tiene algún factor de riesgo, alguna enfermedad, o condiciones como diabetes, hipertensión u obesidad. Siempre es importante que las mujeres se asesoren y tengan un concepto de cuánto tiempo quiere esperar para tener un embarazo, “si así lo decide”, comenta la especialista. “En ese sentido va la prescripción y recomendación que realicen los médicos”.

Todas las mujeres sin una enfermedad pueden utilizar cualquier método anticonceptivo

En general toda mujer si no tiene una enfermedad puede utilizar cualquier método anticonceptivo, la diferencia es que hay que individualizar la prescripción o recomendación de alguna opción porque puede haber pacientes que sean olvidadizas para tomar una tableta, entonces se buscan alternativas que no dependan de la memoria de la persona. Por ello es importante conocer a la paciente, sus preferencias, estilo de vida y proyectos de vida, dice la médica.

Lo que sí hay en estas modalidades son algunos efectos secundarios (como todas las opciones anticonceptivas). En el caso de los de larga duración, el Dispositivo Intrauterino (DIU) de cobre, por ejemplo, puede generar cambios en la menstruación como durar más días o tener mayor cantidad de sangrado.  En el caso de los dispositivos hormonales como los de levonorgestrel, estos métodos a diferencia del DIU de cobre mejoran la cantidad de sangrado, pero a diferencia del otro no hay un ciclo menstrual determinado, puede haber sangrados indistintamente, lo que no implica que fallen o generen daños a la salud.

Los inyectables al tener solo una hormona (progestina), tienen la ventaja de no tener efectos secundarios, aunque el patrón de sangrado puede ser poco predecible. 

En general los anticonceptivos de larga duración tampoco retrasan la fertilidad, cuando se decide dejar de usarlos. Con excepción de los inyectables que puede no ser tan inmediato el regreso a su ovulación o fertilidad, pero esto varía según el organismo.

En el sector salud existen todas estas opciones y son de forma gratuita para la población. México es de los primeros países en tener estas opciones de control natal. Las mujeres interesadas se pueden acercar a los centros de salud.