Por María Elena Zúñiga
Los anticonceptivos de larga duración son aquellos que se administran en períodos mayores a un mes, entre ellos se ubican los dispositivos intrauterinos tanto de cobre como de levonorgestrel, los implantes subdérmicos de levonorgestrel y Etonogestrel, así como los inyectables bimestrales o trimestrales con una sola hormona (progestina). Con ellos se puede disfrutar de la sexualidad sin correr riesgos de embarazos no planeados.
Los anticonceptivos de larga duración se consideran por la forma cómo se aplican, pero también son métodos tienen cierta ventaja por su periodicidad. Por ejemplo, los dispositivos pueden durar de 5, 7, 12 o 15 años como es el caso del dispositivo de cobre. Los implantes subdérmicos (3 o 5 años) y los inyectables (cada dos o tres meses), es decir, se pueden aplicar por lapsos amplios de manejo. Ello hace que la tendencia a utilizarlos vaya en aumento, menciona la doctora Norma Velázquez Ramírez, coordinadora de Salud Reproductiva y Consulta Externa del Instituto Nacional de Perinatología (INPer).
Otra de sus ventajas es que la eficacia anticonceptiva no se ve disminuida con el uso correcto de los mismos. “Son altamente efectivos, seguros y prácticos para la mayoría de las mujeres”.
Para utilizarlos se debe conocer si la paciente tiene algún factor de riesgo, alguna enfermedad, o condiciones como diabetes, hipertensión u obesidad. Siempre es importante que las mujeres se asesoren y tengan un concepto de cuánto tiempo quiere esperar para tener un embarazo, “si así lo decide”, comenta la especialista. “En ese sentido va la prescripción y recomendación que realicen los médicos”.

En general toda mujer si no tiene una enfermedad puede utilizar cualquier método anticonceptivo, la diferencia es que hay que individualizar la prescripción o recomendación de alguna opción porque puede haber pacientes que sean olvidadizas para tomar una tableta, entonces se buscan alternativas que no dependan de la memoria de la persona. Por ello es importante conocer a la paciente, sus preferencias, estilo de vida y proyectos de vida, dice la médica.
Los anticonceptivos de larga duración pueden ser utilizados por mujeres diabéticas, hipertensas, con algunos tipos de cáncer (que no sean hormono dependientes). Se pueden emplear en este caso dispositivos de cobre que no tienen hormonas. Una paciente sana puede usar todos, mientras en una paciente enferma tiene que informar de su padecimiento para adaptar las opciones anticonceptivas de corta o larga duración, cuya eficacia es del 99.5% para que una mujer no se embarace.
Lo que sí hay en estas modalidades son algunos efectos secundarios (como todas las opciones anticonceptivas). En el caso de los de larga duración, el Dispositivo Intrauterino (DIU) de cobre, por ejemplo, puede generar cambios en la menstruación como durar más días o tener mayor cantidad de sangrado. En el caso de los dispositivos hormonales como los de levonorgestrel, estos métodos a diferencia del DIU de cobre mejoran la cantidad de sangrado, pero a diferencia del otro no hay un ciclo menstrual determinado, puede haber sangrados indistintamente, lo que no implica que fallen o generen daños a la salud.
Los inyectables al tener solo una hormona (progestina), tienen la ventaja de no tener efectos secundarios, aunque el patrón de sangrado puede ser poco predecible.
En general los anticonceptivos de larga duración tampoco retrasan la fertilidad, cuando se decide dejar de usarlos. Con excepción de los inyectables que puede no ser tan inmediato el regreso a su ovulación o fertilidad, pero esto varía según el organismo.
En el sector salud existen todas estas opciones y son de forma gratuita para la población. México es de los primeros países en tener estas opciones de control natal. Las mujeres interesadas se pueden acercar a los centros de salud.
A nivel nacional, la utilización de métodos para no embarazarse son: la Oclusión Tubaria Bilateral (OTB) o Salpingoclasia (54%), los dispositivos de cobre (entre 16% y 18%), los dispositivos de levonorgestrel (3% a 4%), los implantes subdérmicos (18%) y los inyectables (1%).
