Por María Elena Zúñiga

Los parches anticonceptivos que tienen una seguridad cercana al 100%, poseen una cualidad muy grande para las mujeres que sí pueden utilizarlos dice el Mauricio Osorio, ginecólogo del Instituto Nacional de Perinatología (INPer). “Bien utilizados ofrecen a la mujer la posibilidad de estar protegida contra un embarazo”.

El parche anticonceptivo, perteneciente a la familia de los “combinados” porque tienen progesterona y estrógenos (igual que las pastillas, inyectables, parches y anillo vaginal), tiene restricciones para las personas proclives a desarrollar trombos. No está indicado tampoco para pacientes con enfermedades cardiacas y renales, ni para aquellas que fuman mucho, tienen varices, son sedentarias u obesas ni padezcan una diabetes complicada. 

Mientras las chicas ya estén reglando y deseen un método anticonceptivo es viable utilizar el parche, aunque lo más recomendable para ellas sería emplear los de “larga duración” como los dispositivos intrauterinos e implantes subdérmicos, los cuales requieren menos supervisión y menos de aplicación en períodos de tiempo cortos.

El especialista dice que los parches anticonceptivos son un método bastante cómodo porque se colocan cada semana (y se descansa una), aunque resalta que un anticonceptivo tiene que ser adecuado para cada persona. Bajo ese entendido comenta que para muchas mujeres, es importante ver su período menstrual cada mes (como lo ofrece el parche), pues les genera la tranquilidad de no estar embarazadas. Otras opciones como las que contienen únicamente progesterona pueden provocar una menstruación irregular.

Las nuevas cualidades de los parches es que no afectan el hígado ni modifican la fertilidad porque su regreso a ella es casi inmediato, de ahí también la relevancia de no omitir su uso responsable porque facilitaría un embarazo.  Este producto es muy noble, dice el experto, porque además como se utiliza desde hace muchos años y su precio ha ido a la baja.