Por María Elena Zúñiga

Las Infecciones de Transmisión Sexual, mejor conocidas como ITS, son causadas por virus, bacterias u hongos. En el caso de las dos últimas puede haber sangrado, mal olor, una supuración extraña o lesiones. La sospecha de tener una ITS se da también si se tuvo un encuentro sexual sin protección o un evento casual. 

Es recomendable realizar pruebas anuales de VIH, Sífilis, Hepatitis B y C

Hay instituciones de la salud, donde sino hay sensibilidad, se juzga y se estigmatiza a la persona. ¿Qué estabas haciendo?, “Tú te lo buscaste”.  Según la experta, todavía son muy fuertes este tipo de etiquetas en los centros de salud pública.

Para ella también es necesario, antes que nada, recurrir a la autoexploración. “¿Quién mejor que nosotros que conocemos nuestro cuerpo para detectar si existe algo anormal?  Esa es la única manera de saber identificarlo y después acudir al médico”.

Inspira y otras asociaciones encuentran que la sífilis, gonorrea y clamidia son las ITS más comunes. Las dos últimas son muy “escandalosas”, arde, hay una secreción blanca y tiene un olor muy fuerte. La sífilis, por su parte, es asintomática; una persona puede tener este contagio por diez años y no saberlo. En este caso la recomendación es realizar una prueba rápida para identificar o descartar ese padecimiento.