Por María Elena Zúñiga
Las Infecciones de Transmisión Sexual, mejor conocidas como ITS, son causadas por virus, bacterias u hongos. En el caso de las dos últimas puede haber sangrado, mal olor, una supuración extraña o lesiones. La sospecha de tener una ITS se da también si se tuvo un encuentro sexual sin protección o un evento casual.
Cabe decir también que hay muchas ITS provocadas por virus y otras por bacterias que son asintomáticas. En estos casos, la recomendación es hacer un chequeo especializado. Según expertos de Inspira Cambio, de 10 personas que tienen una vida sexual activa nueve poseen el Virus de Papiloma Humano (VPH).
Hay más de 200 cepas de VPH, de las cuales algunas pueden causar cáncer si no se detectan y se tratan de manera adecuada. Cada cuerpo es diferente y por ello el tratamiento también lo es, “no resulta recomendable la automedicación”.
Ellos, dicen que en México no hay una cultura de la prevención al respecto. Lo primero para prevenir una infección de VPH sería estar vacunados, sin embargo, lo real es que esta protección no siempre está disponible en los hospitales y centros de salud.

¿Qué hacer entonces? Se recomienda, tener rutinas de chequeo (una opción es la Organización Inspira Cambio) con pruebas rápidas que no duran más de 15 o 20 minutos. La sexóloga Mali González de dicha institución sugiere acudir principalmente a un lugar especializado, con atención personalizada, ya que es importante que los profesionales de la salud estén sensibilizados sobre el tema, y muchas sedes de salud pública no lo están. “El personal de ahí nos hace vivir la salud sexual desde la culpa y no desde el placer”.
Hay instituciones de la salud, donde sino hay sensibilidad, se juzga y se estigmatiza a la persona. ¿Qué estabas haciendo?, “Tú te lo buscaste”. Según la experta, todavía son muy fuertes este tipo de etiquetas en los centros de salud pública.
La salud sexual va de la mano con disfrutar y el disfrute no está peleado con las ITS, el tener una de ellas tampoco es una sentencia de muerte, comenta González.
Para ella también es necesario, antes que nada, recurrir a la autoexploración. “¿Quién mejor que nosotros que conocemos nuestro cuerpo para detectar si existe algo anormal? Esa es la única manera de saber identificarlo y después acudir al médico”.
Inspira y otras asociaciones encuentran que la sífilis, gonorrea y clamidia son las ITS más comunes. Las dos últimas son muy “escandalosas”, arde, hay una secreción blanca y tiene un olor muy fuerte. La sífilis, por su parte, es asintomática; una persona puede tener este contagio por diez años y no saberlo. En este caso la recomendación es realizar una prueba rápida para identificar o descartar ese padecimiento.
De acuerdo con la especialista, se sugiere también realizar anualmente las pruebas del Virus de Inmunoinsuficiencia adquirida (VIH), Sífilis, Hepatitis B y C, o si se llega a tener una práctica sexual casual, dejar pasar un período de 20 días, y acudir a una examinación profesional.
Vale resaltar, que en México no existe la cultura de realizarse estas pruebas. Sin embargo, González, añade que no por el miedo a una valoración no vas a tener una ITS. “Se puede afectar la vida de más personas, si no nos cuidamos bien”.
La sexóloga Mali González, sugiere a las personas corroborar que están sanas y si salen positivas, entender que “no es el fin del mundo”. Hay muchas alternativas. “La medicina ha avanzado rápidamente y es un gran punto a favor”.
