Por María Elena Zúñiga

El hecho de desaparecer sin ninguna explicación de tu vida; el ignorarte por días y después hablarte como si nada hubiera pasado; no contestar tus llamadas o mensajes e incluso bloquearte son acciones conocidas como una práctica fantasma o ghosting. Ello puede darse en cualquier relación interpersonal, pero hablemos de la cuestión afectiva.

El evento es algo fuerte y doloroso para la persona que lo recibe, por ello, la psicoterapeuta y sexóloga, Laura Pírez, recomienda hablar claro antes de empezar el vínculo amoroso y decir cómo se siente, si está a gusto con él o ella, o algo le molesta. Esta además es una retroalimentación para que la contraparte tenga información y atienda ese aspecto en encuentros futuros sentimentales.

Importante apostarle más autocuidado y el bienestar físico y emocional

También la fundadora de Vínculo Colectivo, señala que no se debe dejar en el “aire” la tarea que la otra persona llame si tiene interés, pues ésta puede pensar que su par no lo busca por un posible ghosting. “Siempre es mejor la comunicación y decir lo que cada quien necesita durante y el fin de la relación”.