Por María Elena Zúñiga
El sexting lo utiliza mucho la juventud de aproximadamente 15 a 27 años de edad. Hay casos de más 30 años, pero su frecuencia en menor. En México se estima que de cada cinco hombres cuatro lo practican y que de cinco mujeres una lo realiza. Enviar mensajes, fotos y videos, audios, una simple conversación “subida de tono” o con un “contenido erótico” se considera sexting, el cual tiene sus ventajas y desventajas.
Este método, por ejemplo, ayuda a la imaginación, al placer y hasta la masturbación, etc. Es una herramienta que se basa en la inmediatez y funciona mucho en relaciones a distancia para diversificar las prácticas erótico-sexuales en la pareja. La sexóloga Mali González comenta que se trata de un juego acordado previamente en el cual las personas se pueden masturbar y hasta tener orgasmos.
“El sexting es como un juego erótico previo, que ayuda a la relación, a la confianza con la pareja”, añade. Se puede utilizar la imaginación de manera increíble. La llamada, el video y las imágenes, ayudan a mejorar la relación con la pareja, a salir de lo cotidiano y disfrutar alternativas nuevas para los encuentros sexuales”.
No obstante, se recomienda ser cuidadosos en su realización y el contenido que se comparte porque toda la información enviada se puede filtrar, por ejemplo, a las redes sociales donde todo se viraliza todo rápidamente, además de cuidar a quién le vamos a mandar estos mensajes (debe ser nuestra pareja o alguien con quien salgamos que sea de confianza).
Una ventaja que ya tiene para realizar esta actividad, es la Ley Olympia que señala como delito el compartir imágenes de la vida privada, sin la autorización de la persona que aparece en ella. Aún así, la experta sugiere realizar acuerdos sobre el manejo del contenido en pareja como por ejemplo: enviar información, verla y borrarla. Aunque existen aplicaciones que permiten ocultar fotos, videos de contenido erótico, “lo ideal es borrar todo”.
Un riesgo (si no se borra) y una persona posee información de este tipo en su celular, es extraviarlo o ser hackeado, perdiendo el control de la misma.
“Hay realizar el sexting de forma segura”, dice la experta. Las fotos las decide la persona que las toma, pero lo óptimo es que no salga la cara, los tatuajes o señas particulares de reconocimiento o marcas personales como lunares, ni detalles específicos de su ambiente común como su recámara.
La tendencia del sexting va en aumento, sólo hay que hacerlo con cuidado para que sea placentero. González opina que en lugar de prohibir, hay que enseñar a realizarlo porque tiene sus ventajas. “No se vale prohibir, sino educar. Hacerlo de manera responsable. Sin juzgar ni discriminar para tener una vida sexual sana y respetable. Y disfrutar la sexualidad”.

Como sugerencia, dice que la red social Telegram ofrece mayores ventajas para hacer sexting, porque ahí, se puede programar que la foto (una vez vista) se borre en 5 segundos y también impide realizar capturas de pantalla.
