Por María Elena Zúñiga

Cruzar la puerta de una Sex Shop por primera vez se vuelve un gran logro, pues muchas veces significa una hazaña vencer el miedo, el prejuicio, la culpa y otras cargas aprendidas socialmente. Lo más importante, es darse la oportunidad de conocer herramientas que pueden ayudar a tener una vida sexual más sexy, completa y placentera. 

Muchas veces las personas que visitan estos lugares desconocidos para ellos, llevan consigo una idea de algo que buscan después de adquirir información en canales como el internet. Vistos los productos en línea, desean averiguar cómo son en físico para confirmar su posible compra, y posteriormente, atreverse a explorar otras formas de vivir su sexualidad.

Todo es atractivo de inicio por la facilidad y exposición de los artículos a la venta de los cuales pueden obtener más detalles con personal capacitado que atiende las tiendas. El principal objetivo de los colaboradores de una Sex Shop es darle confianza al cliente para que conciba la sexualidad como un bienestar.

Alrededor de 100 personas que entran a Erótika en promedio diariamente el 40% compra, mientras el 60% se abre a la oportunidad de concebir la posibilidad de probar por primera vez algún producto y con el tiempo regresan a adquirirlo. 

Bajo un mismo techo se encuentran lencería, aceites para masajes, lubricantes, o productos para el preámbulo. Hay vibradores, dildos, onda fetiche, bondage, arneses, la simulación de un miembro en una mujer, el área anal, diferentes artículos de tipo intrarectal (con y sin vibración) y los terapéuticos como ejercitadores de piso pélvico.

La sexualidad es salud

En Erótika de la Zona Rosa de la Ciudad de México se reciben visitantes de diversas edades, siempre y cuando tengan de 18 años en adelante. Muchos jóvenes van solos (70%) o en pareja (30%) a conocer la tienda, se observa una mayor asistencia de manera individual. Vale decir, que los clientes de más de 40 años, generalmente buscan algo para aventurarse en el tema sexual por recomendación o terapia como un juguete sexual. 

Otro dato curioso es que la mayoría de los consumidores de Erótika son heterosexuales, en donde predominan las mujeres, quiénes entre los objetos más demandados solicitan los succionadores de clítoris y juguetes pequeños diseñados con una aplicación que se baja desde el móvil y desde ahí los controlan.

En el caso de los hombres la mercancía más llevada son los masturbadores como pequeñas vaginas (discretas) y en segundo lugar, los juguetes prostáticos.  Los diseños de la empresa de inversionistas mexicanos son alemanes ensamblados en Asia con una garantía de un año en el caso de los productos recargables. Están hechos con silicón grado médico para no correr riesgos en la manipulación y asimismo cuentan con los permisos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Secretaría de Salud.

Córdova señala que el propósito del personal de Erótika es que los visitantes vean la sexualidad como un tema de salud, dándoles la seguridad de hablar con profesionales que les pueden proporcionar la información requerida y los mejores tips para su vida sexual. “Nadie juzga en nuestras sucursales a nadie”.

Erótika con 28 años de vida quiere crecer como negocio y tener más puntos de venta, además de ir a la par con toda la innovación tecnológica para acercarla a la clientela. Como el sexo no descansa en Erótika abren los 365 días del año y sus horarios varían, se pueden conocer en su página web.

La invitación es a conocer una Sex Shop y sus productos y conocerse a sí mismos para que vivir la sexualidad y el sexo como algo natural. La salud sexual es importantísima a cualquier edad.