Por Mónica Roca
¿Un triángulo amoroso?, Sí, pero seguro, no es lo que estás imaginando. La teoría triangular del amor incluye a la intimidad, la pasión y el compromiso como un conjunto de sentimientos, emociones y valores que se encuentran presentes en una relación, según su creador, el psicólogo estadounidense Robert Sternberg. Cada uno de estos ingredientes tiene características diferentes, ¿cómo los vives y los construyes tú?
La intimidad es la cercanía que tenemos con la otra o con las otras personas. Es la complicidad, permitir tu expresión, comprenderte; expresarme y sentirme comprendida y comprendido. Hay confianza, apertura, amistad y espontaneidad. Es esa conexión honesta que solo existe con esa persona o personas y que no se encuentra tan fácilmente en otros vínculos. Se vive la aceptación del otro y de ser yo misma o yo mismo de forma auténtica.
La pasión se refiere al impulso y al deseo sexual que experimentamos, sí, y también es el deseo de querer estar físicamente con esa persona y compartir tiempo, atención y afecto con él o ella. Es el deseo de establecer unión con él o ella, así como el disfrute de la energía que proviene de la conexión sexual. La pasión puede manifestarse en la atracción física, la excitación y placer sexual o en el enamoramiento inicial.
El compromiso es la decisión y la elección que tomamos de mantener una relación en un tiempo determinado. Hay responsabilidad, y una estructura que consolida mantener una relación estable a pesar de los desafíos que surgen en toda relación.
Estos tres componentes se conjuntan e interrelacionan para formar diferentes tipos de amor que hemos experimentado. Cabe mencionar que las relaciones en las que está presente solamente uno de estos tres elementos tienen una probabilidad menor de sostenerse en el tiempo, pero no por ello es menos significativa.
Estos tres componentes se conjuntan e interrelacionan para formar diferentes tipos de amor que hemos experimentado. Cabe mencionar que las relaciones en las que está presente solamente uno de estos tres elementos tienen una probabilidad menor de sostenerse en el tiempo, pero no por ello es menos significativa.
Intimidad y pasión sin compromiso = Amor romántico
Compromiso y pasión sin intimidad = Amor fatuo
Intimidad y compromiso sin pasión = Amor sociable
Pasión sin intimidad ni compromiso = Encaprichamiento
Compromiso sin intimidad ni pasión = Amor vacío
Intimidad sin pasión ni compromiso = Cariño
Intimidad, pasión y compromiso = Amor consumado
¿Qué amor vives tú?, ¿Qué es lo más importante para ti?, ¿Hay algo que desees incluir o fortalecer en tu relación actual o futura?
Cada uno y una de nosotros vivimos las relaciones que van acordes a nuestras posibilidades emocionales y a lo que hemos aprendido desde el contexto social y cultural en el que nos desarrollamos. Somos seres que necesitamos relacionarnos y los vínculos que formamos tienen el objetivo de acercarnos a ser nuestras mejores versiones: no por convertirnos en alguien diferente, justo lo contrario; se trata de que nos queramos y nos aceptemos como somos. Ese es el gran deseo que todas y todos tenemos. Las relaciones son el tablero de juego en el que superando los desafíos nos volvemos mejores personas, con una mayor capacidad de amarnos y de amar más profundamente.
