Cuento para reflexionar
Por Charly Arau
Esta da inicio cuando en la niñez de Laura comienza a sentir sensaciones en su cuerpo, es algo raro … dice ella.
Cuando mira a sus compañeros de clase comienza a sentir en el estómago con cosquilleo, principalmente con aquel niño Fabián. Es curioso para ella que no hace mucho tiempo jugaban, solo pensaban en divertirse con juguetes, juegos de pelota o viendo simplemente caricaturas…. Y ahora las cosas ya no eran lo mismo.
Se aproxima el cierre del ciclo escolar, Laura se encuentra en sexto grado de primaria. En la clase de ciencias naturales con el profesor Pedro se vieron temas de sexualidad y de los cambios que los preadolescentes van a presentar. Ella se empieza asustar por lo que viene, se pregunta ¿Por qué nos tiene que pasar eso, es injusto? ¿Qué va pasar con mi cuerpo? ¿Y si me salen cosas raras?, mi pecho está muy hinchado, ¿será que será de mí?… tengo miedo.
Al llegar a su casa, prende la televisión y se pone a ver las caricaturas que le encantan “Salor Moon”, sueña día con día que la protagonista tenga el amor de su amado. Su madre llega de trabajar de la tortillería que queda a 5 cuadras de su casa, al entrar por la puerta, lo primero que transcurre es llamarle la atención, no ha hecho la limpieza en casa y su madre se pone furiosa…
Nuevamente no hubo oportunidad de platicar con su mamá, para ella era importante platicar esto de la sexualidad, ya que le causaba demasiada ansiedad.
Por la noche María la madre de Laura sola en su cuarto, se pone a pensar que su mal humor no es solo por lo cansada que ha llegado del trabajar, ni porque Laura no cumple con el quehacer, su malestar va más allá. Tiene más de 5 años que el padre de Laura las abandonó, causando que sus emociones se descontrolaran, le hace falta aquel erotismo nocturno y un amor que la apapache con amor y tomar energías para el día siguiente. Esto poco a poco ha provocado que se habrá un abismo con la comunicación con su hija.
Los días transcurren con una monotonía, pero llega un día que cambia todo para la Laura. Llega corriendo a casa, su madre salió temprano: -¡Mamá, me está saliendo sangre de mi vaginaaa!
-Laura, ya te había comentado, ¿No te explicaron en clases?, -mamá se me mancharon las pantaletas, ¿qué hago?, ¿es esto entonces lo que dijo el maestro Pedro que me iba a pasar?, ¿la regla?
-Sí, es esto hija, es con lo que vas a vivir gran parte de tu vida, las cosas cambian y ahora ya no eres una niña. Toma una toalla sanitaria de las que tengo guardadas y ve acuéstate para que no te vayas a poner mala de cólicos.
Este cambio de Laura provoco que toda la semana no quisiera salir a jugar con sus amigos, ni siquiera fue a la escuela. No fue fácil asumir este cambio tan radical a su corta vida.
Al pasar las semanas entre las clases, las nuevas conversaciones con sus amigas fueron sobre las menstruaciones de compañeras y como cada una de ellas les está empezando a gustar alguno de sus compañeros. Quien fuera imaginar que hace unos años la diversión de juguetes se convirtiera poco a poco a una ruleta de emociones.
Al pasar el tiempo, Laura se va la secundaria, han ocurrido más cambios en su cuerpo, sus amigos están pasando algo similar, esto se convierte en un competencia en la búsqueda de identidad. Cursando el tercer año de secundaria con muchos cambios en su físico, sobre todo el crecimiento de sus senos, mismo que no pueden pasar desapercibidos por Rubén y José, que gran parte del tiempo se la pasan viendo a las chicas, buscando momentos que les puedan perdurar en sus pensamientos y puedan concretar en sueños húmedos por las noches.
En los días siguientes llego al grupo un nuevo compañero, se llama César, pero prefiere que le llamen “güera”, así lo dijo en su presentación dentro del salón, ya que viene de la costa y según cuenta que así le decían algunos amigos por su cabello de rizos de oro, pero no solo brillaba eso en su rostro, sino también el deseo de que sepan que él es un chico especial, sin embargo las burlas entre los compañeros no se dejaron esperar, murmullo y carcajadas se escucharon por todo el salón.
Desgraciadamente son los 90…las cosas no son tan fáciles como ahora.
La güera se vuelve la mejor amia de Laura, comienzan con una conexión que jamás habían tenido anteriormente. Juntos, juntas o juntes como podría decirse ahora, pueden contarse secretos, hasta los más íntimos, desde el profesor que les parece más guapo de la escuela, hasta las cosas por las que ha experimentado a temprana edad César “la güera”.
Una tarde de verano, ya aproximándose el ciclo escolar, juntos se fueron de pinta. Cada uno llevaba lo necesario para divertirse: audífonos, cd’s, muchos dulces y prohibidamente una mitad de cigarro que “la güera” se pudo robar del cuarto de su padre.
Llegaron a un lugar especial, una zona boscosa en la zona oriente de su ciudad, estando ahí se acomodaron en un árbol muy frondoso que contenía un gran orifico que parece una cueva subterránea. Estuvieron arriba del árbol platicando amenamente sobre quien les gustaba del salón, mientras comían sus dulces y se fumaban la bachicha del cigarro que traían.
Era existente la sensación que les producía el platicar cosas que a sus padres no les podían platicar. Laura se había ganado la completa confianza de “la güera”, para poderle confesar que las mujeres no le gustaban, sentía curiosidad y atracción por los hombre; su físico, su voz, su manera de tratar, desde niño lo supo … Laura en lugar de espantarse trataba de comprenderlo, le decía que en la familia también había un primo igual, pero que los tíos lo trataban mal y que le prohibían ser como él quisiera, César “la güera” le dijo ,-“ yo por eso no le digo a mis papás, aunque yo sé que no soy igual que todos… no puedo decepcionar a mi familia y menos a mis hermanos que son bien mujeriegos”.
Al cabo de 1 hora se aburrieron del lugar y a Laura le entro curiosidad de entrar a la cuevita aquella. Le dijo vente vamos a ver que ahí… no nos pasa nada, ¿oh te rajas?
Parecía una entrada pequeña pero conforme recorrían el camino se hacía grande hasta salir hasta el otro extremo, donde se encontraba la luz de otro lado.
-Vente, ya ves ya salimos de lo obscuro, “la güera” le dijo -pinche ya me había asustado…
-Vámonos a la escuela, hay que entrar por detrás antes que alguien se dé cuenta que no fuimos.
Salieron corriendo, pero las calles no parecían las mismas, sin embargo, lograron ubicar la escuela secundaria, entraron por detrás, aunque ya estaba un gran estacionamiento donde había muchos árboles… -César esto no está bien, tal vez el cigarro que trajiste, nos está haciendo alucinar… no manches, ¡¿no seas mensa cómo crees?!!
Cuando logran a entrar al salón, no había maestro, pero tomaron las sillas vacías donde siempre se sentaban, aunque las butacas estaban más pintadas que antes…
-¿Que pasa y nuestro grupo?…. en eso se escucha una fuerte voz y todos corren a sentarse.
Al salón niños, niñas y niñes!!!!
Saquen su laptop, porque el tema de hoy es la sexualidad y necesito que vayan preparando su investigación de las redes sociales, con el apoyo de las IA y todo lo que pudieron documentar, para revisar todo lo relacionado a género.
César, César tengo miedo… ¿de que habla el maestro?… ¿dónde estamos? Esto parece no estar normal. ¡No conozco a nadie!
-Ahora voy a pedir que pasen los equipos a exponer sus temas, primero son el grupo de los transgénero, posteriormente equipo bisexuales, los hetero, los poli amorosos y finalmente los no binarios….
-Quiero que me presenten todo lo relacionado a su género y compartan con sus comapeñeres las propuestas para los proyectos comunitarios que tendremos este semestre…
Cuando el profesor se da cuenta que son nuevos en su grupo, les pregunta ¿y ustedes a que grupo pertenecen?
No sé… yo solo sé que soy Laura y yo César, a veces entre la banda me dicen la “la güera”…
FIN
Al hablar de sexualidad es indiscutible relacionar las emociones. Los jóvenes atraviesan un mar de información que cada vez son más los que se ahogan por no saber llegar a la orilla. Los tiempos han cambiado, hay muchos derechos ganados, sin embargo, ahora es el momento de establecer ciertas obligaciones que nos hagan una sociedad más responsable.
