Sexo con Responsabilidad
Por María Elena Zúñiga
La responsabilidad sexual es tener conocimiento de los peligros que existen durante un encuentro sexual.
Se trata de hacernos cargo de los riesgos que esta actividad conlleva. La sexualidad tiene que ser buena (antes, durante y después) para no salir con consecuencias negativas, incluso dolorosas.
La recomendación de la Dra. Rinna Riesenfeld, una de las sexólogas más reconocidas de México, es prepararse lo mejor posible para cada encuentro sexual, sobre todo si es con una pareja diferente.
La madurez sexual implica saber con quién nos involucramos íntimamente.
“No se trata solo de saber qué pasa en el cuerpo sino a quién eliges y qué medidas tomas para conocer con quién tienes relaciones sexuales”.
En la sexualidad hay que preguntar, por ejemplo, si la persona tiene los mismos cuidados en el acto íntimo.
“El buen sexo empieza en el café, no en la cama”, dice la experta.
Ella es partidaria de hacer una investigación previa del evento para cuidar que la pareja tenga la misma filosofía sexual sobre compartir el cuerpo”.
A veces también es más común que los adultos no tengan esa responsabilidad porque todas las campañas van dirigidas a los jóvenes quienes generalmente si saben la importancia del condón, en cambio, paradójicamente, hombres de 40 años llegan a no tener claro cómo se utiliza un preservativo porque, a esa edad, llevan años sin usarlos (luego de una relación formal y después de caer en la separación).
Ahí se corren varios riesgos como la contracción de una Infección de Transmisión Sexual (ITS) que “sucede a cualquier edad”.
Riesenfeld opina que debería haber, entonces, campañas para todos grupos de población porque “hay gente ligando en todas las edades”.
Los esfuerzos de difusión se basan en los adolescentes y no, hay personas de más edad que buscan una relación, aclara. Para reflexionar un poco, en las campañas de condones no aparecen hombres de 40, 50, 60 años o más.
Como sociedad se cree que no hablar del tema lo desaparece y no, comenta Riesenfeld. “El tema está ahí, no en tik tok donde más obtienen información los adolescentes, “habría que hacer campañas divertidas de cómo disfrutar del sexo con responsabilidad”. El arte del buen sexo implica cuidarse.
Subraya, la precaución no está peleada con la diversión. “Ponerse un condón y emplear anticonceptivos no disminuye el disfrute del juego sexual. Elegir una buena pareja no está peleado con el juego sexual. El buen sexo es aquel que termina divertido y bien. No necesita acabar con lágrimas porque no se tomaron precauciones. Hay todo para cuidarnos”.
Asimismo, considera que no hay campañas que hablen del erotismo sólo de penetración, cuando la masturbación, el aprender a tocarse, el cachondeo o un “buen faje” no necesitan condón. Es importante buscar información, tener una asesoría y leer bien para saber bien qué hacer en cada situación.
Una de las frases favoritas de Riesenfeld como terapeuta sexual es: “Si crees que la educación sexual es cara, prueba la ignorancia”.
