Por: Mónica Alicia Roca Cogordan
Las relaciones están evolucionando, y evolucionar simplemente significa transformación. Estamos cambiando las maneras de relacionarnos, de querernos, de compartir y crear vínculos eróticos y afectivos con otras personas de maneras que antes no nos hubiéremos imaginado posibles.
Desde que cada persona de una relación estable viva en su propia casa (living apart together), o que cada persona en la pareja tenga su propia habitación hasta las relaciones abiertas. Es indudable que estamos experimentando relacionarnos de formas novedosas y diferentes.
Cabe mencionar que no todo es para todos; que tenemos el derecho a elegir y que no tenemos la obligación de probar algo si no va con nuestro esquema de valores, al cual apelamos como eje rector en cuanto a la construcción de nuestras decisiones y acciones.
¿Qué es lo que hace que funcionen las relaciones en estos contextos tan cambiantes? Se han encontrado pautas específicas que describen los ingredientes claves para vivir en pareja con una satisfacción en la relación.
Los describen John y Julie Gottman, quienes han investigado desde la década de los años 80 en su laboratorio del amor, Love Lab, a miles de parejas identificado qué funciona en una relación, así como lo que destruye la convivencia de las mismas y cuáles son las señales de ambos escenarios.
Hoy hablamos de qué es lo que hacen las parejas, tanto heterosexuales como aquellas conformadas por personas del mismo sexo, que mantienen el vínculo sano y nutrido.
- Tomarnos el tiempo de conocer y prestar atención en lo que le gusta, prefiere y anhela es hablar del amor en su idioma. Es recordar los detalles de su historia de vida, los sucesos importantes. Lo que solo comparte con nosotros se convierte en un tesoro a cuidar y disfrutar.
- Cariño. Muestras de afecto cotidianas le hacen saber importante, con aceptación de quien es. Y eso lo que todos los seres humanos buscamos, ser amados y amadas por quienes somos.
- Cercanía emocional que se crea a través de diálogo y compartir.
- Permitirnos escuchar y valorar las opiniones y visión del mundo de la otra persona. Cuando las opiniones son validadas y tomadas en cuenta, así como las sugerencias y puntos de vista, es un indicador de que la relación puede continuar favoreciendo la satisfacción en la dinámica.
- Resuelve los problemas sin juicios hacia la otra persona, y sin demandas de atención que impliquen criticar o atacar, ni desear que el otro cambie para que la dinámica funcione.
- Salen del estancamiento a base de conversaciones y diálogo profundo que llega a la raíz de las frustraciones que pueden ocasionar los desgastes.
- Crear un sentido de trascendencia. Significa tener con quién compartir los momentos importantes de la vida, tanto los actuales como los vividos. Celebrar los logros como propios. La trascendencia significa también tener símbolos que representen la relación; pueden ser objetos que representen las vivencias compartidas y que tengan un valor especial para cada miembro de la pareja.
A manera de conclusión, partamos de que las relaciones son un terreno en donde podemos construir esquemas de gran aceptación, satisfacción y plenitud. Sin embargo, no le corresponde a otra persona cubrir esas expectativas. En la medida en la que cada uno y una nos hagamos cargo de nuestra propia gestión emocional, profesional y personal, estaremos en mejores condiciones de compartirnos en totalidad, de aceptarnos y aceptar al otro como es, sin deseos de que el otro cambie para “que yo sea feliz”.
¿Qué hago yo que favorece la satisfacción o insatisfacción que vivimos en nuestras relaciones? Es la invitación a un constante auto cuestionamiento, requiere una gran dosis de honestidad personal, lo cual nos lleva a hacer lo que está en nuestras manos como un gran aporte y dar lo mejor de nosotros para la construcción de interacciones de gran calidad.
