Entre las nuevas generaciones se ve que cada vez más cobra mayor fuerza la agamia, que implica el tomar la decisión de vivir sin una relación de pareja. “No quieren involucrarse ni erótica ni afectivamente con nadie”. Hay personas que pueden ser así toda su vida o también que pasen por una etapa así a lo largo de la misma. Agamia significa sin una unión íntima o de matrimonio.

Aunque esta situación se ha dado en toda la historia de la humanidad a últimas de fechas se detecta más esta decisión tanto de parte de los hombres como de las mujeres derivado de la propia estructura de su personalidad y la biología del individuo, así como de aspectos psicológicos y sociales, dice la doctora Claudia Rampazzo.

En personas con rasgos del espectro autista, síndrome de asperger o esquizofrenia, también es común que se presenten estos casos. Lo mismo se ve en individuos con problemas de autoestima y antecedentes en su vida como malas experiencias amorosas en las cuales recibía maltrato o el reincidir en un tipo de parejas que generalmente le causaron otro tipo de daños.

Lo más importante: sentirse feliz

Asimismo, existen personas agámicas no por intención, sino que no encuentran la pareja que buscan. Estos casos se pueden trabajar en terapia donde se recibiría ayuda para revisar las estrategias de cortejo que utiliza la persona y hacer las modificaciones pertinentes con la asesoría de un profesional.

Hay casos de agamia donde se puede revertir la situación por ejemplo en los trastornos psicológicos con tratamiento farmacológico y terapia, empero si la persona está a gusto así también está bien, opina la psicoterapeuta de pareja Rampazzo.