Tu manera de sentir placer no está equivocada: está esperando ser comprendida y disfrutada
Por: Mónica Roca
Durante mucho tiempo nos han hecho creer que la expresión de la vida sexual debe verse, sentirse y vivirse de una sola manera. Como si existiera un molde universal del deseo: espontáneo, explícito, predecible y centrado en lo genital. Y si no encajamos ahí, sentimos que algo está mal con nosotros. Nos forzamos. Nos desconectamos. Fingimos. Nos frustramos.
La mayoría de personas que me han consultado, creen que así vive la mayoría – menos ellos y ellas. Creen que hay algo inadecuado en la forma personal de la vivencia erótica, ¡qué alivio sienten cuando descubren que su propia manera de vivirla puede ser plenamente satisfactoria!
¿Qué pasaría si tu manera de excitarte, de conectar, de tocar o dejarte tocar no fuera algo raro o equivocado, sino una expresión profunda de quién eres hoy? Una expresión que, además, puede ir cambiando con el tiempo.
El erotismo no es solo sexo genital. La forma en que sentimos el erotismo es única. Es energía, emoción, imaginación y conexión. Es la manera en que tu cuerpo – tu ser responde a lo que te rodea, a lo que imaginas, a lo que deseas. Es el lenguaje silencioso del placer, que se expresa en todo lo que sentimos y compartimos… y todos hablamos diferentes idiomas.
“El erotismo no es una técnica, ni una práctica aprendida, ni una serie de actos sexuales. Es una dimensión fundamental del ser humano que lo conecta con el gozo, la creatividad y el sentido de su existencia.” David Barrios Martínez
El problema es que nadie nos enseña a escucharnos. Crecemos aprendiendo lo que debería gustarnos y lo que deberíamos evitar, en lugar de descubrir lo que verdaderamente nos despierta y disfrutamos. Así es como muchas personas terminan viviendo una vida sexual apagada, sin saber por qué. No es falta de amor, de pareja o de técnica. Es falta de comprensión erótica. Es momento de darte permiso para explorar por tu cuenta o con alguien más y… de disfrutar.
Escuchar tu deseo, honrar tu ritmo y tus gustos es un mapa para volver a ti. No se trata de encasillarse, sino de reconocer que no todos nos excitamos ni disfrutamos igual. Y que conocer nuestras preferencias y diferencias puede liberarnos profundamente.

Tal vez tú te excitas con la presencia de la otra persona, en silencio y desde la anticipación. O quizá tus sentidos necesitan involucrarse con percepciones o sensaciones específicas. Puede ser que lo que encienda tu deseo sea lo directo, lo visual. O lo que se sale de lo convencional y lo tabú. Tal vez lo tuyo sea la variedad, las mezclas de intensidades o el juego con lo nuevo. En cuanto a placeres, cada persona es un universo por descubrir. “El placer es una habilidad que se aprende” como nos lo recuerda Betty Dodson, pionera en educación sexual.
Conocer tu estilo erótico y lo que disfrutas te devuelve el permiso de sentir como tú sientes. Te libera de la culpa, del juicio, de la comparación. Y abre la puerta a experiencias más auténticas, al permiso y a la imaginación: contigo y con quien elijas compartirte. También está bien pasar temporadas sin deseo o sin atracción. Si tienes inquietudes, busca acompañamiento profesional calificado y respetuoso.
“No hay una sola manera de vivir la sexualidad, porque no hay una sola forma de ser humano.” David Barrios Martínez
Vivir tu erotismo es un acto profundo de amor propio. No se trata solo de genitalidad. Se trata de vitalidad. De hacer de tu cuerpo tu casa y tu espacio seguro. De dejar de vivir en piloto automático y empezar a escucharte. ¿Qué te gusta de verdad? ¿Qué necesita tu cuerpo para relajarse, confiar, disfrutar, gozar?
Recuperar tu erotismo no es superficial. Es sanar. Es volver a la raíz de lo que eres: una persona capaz de sentir, conectar, brillar y disfrutar.
No hay una sola forma de vivir el deseo. Hay tantas maneras como cuerpos, memorias e historias existen en este mundo. Tu manera de sentir placer no necesita justificarse. Solo necesita ser respetada, cuidada y celebrada.
Recuerda la triple regla de oro: no generar daño hacia ti, hacia otro, ni, en conjunto, a nadie más.
“El erotismo es una forma de decirle sí a la vida.” David Barrios Martínez
El placer es tu derecho de nacimiento. Una vida sexual plena es un derecho humano.
¿Hay caminos que aún no has explorado?
Tal vez no hay nada malo en ti, en lo que te gusta, ni en lo que no.
Tal vez solo estás empezando a escuchar —por fin— la voz de tu deseo.
