Por Pamela Álvarez
Como docente universitaria con más de una década de experiencia, he sido testigo del vibrante flujo de generaciones llenas de energía y vitalidad que transitan por las aulas. Sin embargo, en medio de esta dinámica estudiantil, es importante detenerse y reflexionar sobre el papel de lxs docentes, un tema que a menudo queda en segundo plano en el ámbito universitario. En este contexto, surge la pregunta: ¿Qué significa ser docente LGBTTTIQA+ en la universidad y cuáles son nuestras contribuciones educativas? Estas interrogantes cobran especial relevancia en el marco del día de lxs docentes.
Las instituciones educativas, influenciadas por el contexto social en el que operan, suelen estar imbuidas de una normatividad cis-heteronormativa. Esto implica que se presupone que todas las personas dentro de la comunidad escolar son o serán heterosexuales, cisgénero, monógamas, entre otros supuestos. Esta performatividad, como la denomina Judith Butler, obliga a quienes integramos estas comunidades a actuar de acuerdo con estas normas, invisibilizando o incluso excluyendo a aquellxs que no se ajustan a ellas.

Las instituciones educativas suelen tener una normatividad cis-heteronormativa.
Sin embargo, la inclusión de docentes LGBTTTIQA+ en las aulas representa un avance hacia una educación más inclusiva y diversa. Estos profesionales no solo compartimos nuestro conocimiento en las materias que impartimos, sino que también contribuimos a crear espacios educativos más seguros y respetuosos para todxs lxs estudiantes, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.
Las contribuciones que podemos hacer como docentes LGBTTTIQA+ a la educación son diversas y significativas, pero podríamos destacar:
- Visibilización y representación:
– Ser referentes para estudiantes LGBTTTIQA+, brindándoles la oportunidad de sentirse representados en el ámbito educativo.
– Visibilizar la diversidad sexual y de género, contribuyendo a combatir la discriminación y el acoso hacia estudiantes LGBTTTIQA+.
– Promovemos la empatía y la comprensión hacia las personas con identidades diversas.
- Enriquecimiento del entorno educativo:
– Aportamos experiencias y perspectivas únicas al aula, enriqueciendo el proceso de enseñanza-aprendizaje.
– Desarrollamos estrategias de enseñanza más inclusivas y accesibles para todos lxs estudiantes, basadas en la comprensión de la diversidad sexual y de género que tenemos.
– Abordan temas relacionados con la diversidad sexual y de género de manera abierta y apropiada.
- Creación de espacios seguros y respetuosos:
– Contribuimos a reducir el acoso y la discriminación hacia estudiantes LGBTTTIQA+ en las escuelas.
– Creamos entornos de apoyo donde lxs estudiantes LGBTTTIQA+ se sienten seguros para expresar su identidad.
– Fomentamos el respeto mutuo entre todos lxs estudiantes, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.
- Sensibilización y formación del profesorado:
– Comparten sus experiencias con otros docentes, ayudándoles a comprender mejor la diversidad sexual y de género.
– Contribuyen a la formación de otros docentes en pedagogías queer, promoviendo prácticas educativas más inclusivas y respetuosas con la diversidad.
– Ofrecen asesoría y apoyo a estudiantes LGBTQ+ que enfrentan dificultades en el ámbito escolar.
En conclusión, la presencia de docentes LGBTTTIQA+ en las instituciones educativas no solo enriquece el proceso de enseñanza y aprendizaje, sino que también promueve la inclusión, el respeto y la diversidad en las aulas y en el entorno educativo en general. Nuestra labor es fundamental para construir un entorno educativo donde todxs lxs estudiantes -y las personas que integran las comunidades escolares- puedan desarrollarse plenamente, sin miedo a la discriminación.
